Quedémonos con lo bueno de la edición de El Sol 2011 y olvidemos lo que ya no tiene cura en los festivales.
El sábado aparecieron en el Kursal dos grandes ideas de las que hablaremos durante los próximos años. Una, evidentemente, es la de Médicos sin Fronteras. Pero hubo otra para mi mucho más grande. Una de esas que traeremos a nuestras conversaciones durante los próximos veinte años , delante de un brief o delante de unas cervezas.






