¿ME GUSTA O ME GUSTÓ?
Esta mañana, en acalorada conversación en Bob sobre lo que esperan los usuarios de redes sociales de las marcas, lo que esperamos nosotros de las redes sociales y, sobre todo, lo que esperan los clientes, Jose Manuel, mi socio y director general de Bob, ha clavado la expresión que define las diferencias: ¿Es “Me gusta” o debería decir “Me gustó”? Suena a juego de palabras, pero tiene más enjundia de lo que parece.
La conversación giraba en torno al rol que juegan las redes sociales en la estrategia de marketing y comunicación, en lo que debemos esperar de ellas y de sus usuarios, en cómo hay que trabajarlas, etc. Ahí estuvo la clave de la frase, explica el abismo que nos separa a unos y otros.
CREADORES DE ESTADOS DE ANIMO
Leo en MkD http://bit.ly/gvjwi4 que Facebook está desarrollando una nueva herramienta publicitaria que pretende plantarle cara a Google Adwords. Google conoce nuestros movimientos, pero Facebook conoce nuestras conversaciones y nuestros estados de ánimo. ¿Qué es más poderoso para una marca?
Reconozco que ambas cosas me dan pánico. Que unos tipos sepan tanto de mi no me apasiona, pero es lo que hay, y mientras no utilicen esa información de forma ilícita, en principio no hay problema. Si además, como dicen, estas herramientas me pueden ayudar en mi vida diaria, seamos confiados y alegrémonos. Si van a ser tan finos a la hora de colocarnos la publicidad, ¿Cuál será nuestro próximo papel como comunicadores?
VALIENTES
Vivimos en una época que necesita valientes. Todos lo sabemos. Un momento en el que la única posibilidad de seguir vivo es jugársela, aventurarse en lo desconocido, en lo no probado ni demostrado. Aceptar el riesgo con la intuición como única certeza y el sentido común como máxima seguridad. Vamos, muy poco para algunos, de sobra para otros.
Por eso, quizá, no hay tantos valientes. Es mejor que antes lo pruebe otro, y si no se estrella seguiremos su camino, pisaremos las piedras que no se hundieron, esquivaremos las trampas en las que cayeron, aprenderemos de sus errores y nos apuntaremos la recompensa. Son pocos los valientes que abren el camino, y el Club de Creativos es uno de ellos.
NO ES EL FINAL, ES EL PRINCIPIO.
Esta semana he conocido a dos buenos creativos que llevaban diez años en una multinacional de publicidad. Como a muchos otros les ha tocado salir. Diez años de buen trabajo, premios, spots divertidos y conocidos, gráficas festivaleras y alguna acción que otra.
La semana pasada conocí a otra pareja más. Hace un mes estuve con otro amigo en similar situación. Hace dos meses, lo mismo. Al final, la conversación con todos ellos llega al mismo punto: ¿Y ahora qué? ¿qué podemos hacer?
Vale, tuitearemos.
Gracias a uno de nuestros amigos de Facebook nos hemos dado cuenta de que, en ocasiones, se hacia complicado compartir el artículo publicado en nuestro blog. Así que nos toca echarle un poquito más de tiempo y empezar a tuitear. Como en el blog, muy activos no seremos, pero prometemos tuitear sólo lo que consideremos interesante para compartir.
Para aquellos que quieran seguirnos, compartir artículos y estar al tanto de Bob en tiempo real, hemos creado una nueva cuenta en Twitter:
10+1 (EL MÁS IMPORTANTE)
Se me olvidaba el truco más importante que tenemos en Bob Nueva Publicidad para saber si la idea que tenemos es buena o no. Hemos creado toda una agencia sólo por esa razón y a mí se me olvida incluirlo, supongo que de tan obvio y evidente que es.
¿En qué somos más pesados? Si aún no caes puedes ver los casos de Bob y te darás cuenta, pero os cuento la prueba por si os sirve.
10 TRUCOS MÁS PARA SABER SI TU IDEA ES BUENA O MALA.
Un gran amigo, responsable de marketing de una de las grandes marcas españolas, me pidió que le explicara cómo hacíamos los directores creativos para saber si las ideas que nos presentaban los creativos eran buenas, normales, excelentes, magníficas o muy malas. La verdad es que no es fácil poder explicarlo más allá de los tópicos de estómago etc. Debe haber trucos para aburrir, cada uno tendrá los suyos,pero me puse a ello y repasé algunas de las cosas que hacemos para juzgar la nueva publicidad en Bob. Y salió esto.
Te cuento lo que hago yo cuando me presentan cosas.
DE JURADO A CANNES 2011
Este año, en Bob Nueva Publicidad, nos toca representar a España como jurado en Cannes. Y nos ha tocado hacerlo en la categoría radio. Así que.. palizón. No me quejo, es un placer ser jurado en Cannes. Ya lo viví una vez, en el 2003 y te tratan como un rey. Te alojan en los mejores hoteles, te invitan a sofisticadas cenas a la orilla de la playa y a saraos nocturnos. Bajas en el ascensor con Droga, subes con Bogusky, tomas Dry Martinis (a quien le guste), etc.
Eso sí, a cambio te pegas sesiones de 10 horas encerrado en una sala puntuando, opinando, argumentando y repartiendo leones. En el año 2003 ya viví los lobbies que se montan en la escalera, vale la pena repasarlos.
EL CREATIVO PERFECTO
PUBLICADO EN LA REVISTA ANUNCIOS
Todos buscamos al creativo perfecto. También en Bob. (Me ceñiré a creativo publicitario, porque si abrimos juego a la multitud de actividades profesionales donde existen creativos, no llego a ninguna conclusión y esa es mi pretensión con este artículo). Sí, todos lo necesitamos. Ninguno sabemos, o por lo menos yo, cómo es el creativo perfecto. Pero todos, o por lo menos yo, intentamos encontrarlo en nuestras mentes, dibujarlo en nuestra imaginación para definir el perfil que soñamos entrevistar.
Obviamente es un ejercicio absolutamente personal y está condicionado por mi pasado, por mi presente y por mis intuiciones de futuro. Obviamente cada director creativo o responsable de agencia dibujará el suyo. Pero no puedo ponerme en sus cabezas, solo tengo la mía.
EL GRAN DESPISTE DIGITAL
No hace falta ser una autoridad en comunicación online para darse cuenta del despiste general que existe. Pasan los años y seguimos igual. A los no nativos como yo nos sirve (por lo menos a mi) hacer paralelismos con el mundo offline para mostrar las incongruencias que tenemos que hacer todos los días en el entorno digital y el absoluto desenfoque.
Aqui menciono algunas de ellas y las comparo a lo que sucedería si aplicásemos el mismo esquema y sentido común en los medios tradicionales. Quizá a través de esta comparación podemos darnos cuenta de lo absurdo de nuestras acciones.










