Sí, la cosa está difícil. Tiemblan las agencias, tiemblan los anunciantes, tiemblan los medios y tiemblan los consumidores, aunque por otros motivos.
Pero si paras de temblar y analizas la situación, la cosa está mejor imposible.

Las marcas tienen que reinventarse para seguir siendo (o empezar a ser) atractivas para sus consumidores-audiencia. Los medios tienen que reinventarse para no perder ingresos y poder pagar contenidos de calidad que los mantengan en competición. Las agencias de medios tienen que reinventar su modelo porque el “comprar y vender” cada vez deja menos margen (con el lío de medios, soportes, fragmentación, etc. que existe) y el valor que aportan es menos estratégico para un anunciante (el modelo cambia de pesos. Ahora lo importante es acertar en el contenido y ya no tanto en el continente, porque el nuevo consumidor se mueve por contenidos y las marcas empiezan a estar obligadas a hacerlos para tener presencia en la “ventana”. La eliminación de la publicidad en TVE y la saturación a la que llegarán los demás canales obligan a este cambio).